Porque parte de la radiación que él emite, principalmente los rayos ultravioletas A y B, producen cambios nocivos en la estructura  de nuestra piel.
Estos cambios no están solo relacionados con el eritema, es decir, con ponerse colorado, sino que se producen aunque el enrojecimiento no este presente.

Incluyen:

1-Daño en las células de la piel, en sus membranas, sus núcleos y su ADN.
2-Disminucion en la eficacia de nuestro sistema inmunologico.
3-Alteracion y destrucción en las fibras elásticas y de colágeno.
4-Engrosamiento y posterior atrofia (afinamiento)de la epidermis.
5-Alteraciones en la hidratación.

El bronceado que la exposición solar promueve, es mecanismo de defensa, que el organismo pone en marcha, contra la agresión. Lamentablemente no es una defensa irritable.
Con todo esto observamos en las personas que abusan de la exposición solar, una mayor tendencia a arrugarse, a generar manchas de variados colores, a manifestar brotes de Herpes Virus, y una mayor posibilidad de padecer  lesiones precancerosas y cánceres en la piel.

Estos problemas son mas frecuentes en la gente de piel blanca y con menor capacidad para broncearse.
Debemos adoptar una serie de medidas para lograr una adecuada protección:
1-Usar una crema protectora, de factor no inferior a 15, que incluye bloqueo para los rayos ultravioletas B y también para los A.
2-Evitar la exposición en horas cercanas al mediodía, si no es posible hacerlo, usar ropa de trama cerrada y sombrero. Ubicarse en lugares con sombra: toldos,  sombrillas, etc.

¿Le parece exagerado?, pues el cáncer de piel es una enfermedad muy frecuente y el sol es su principal aliado.
Si usted es un amante del bronceado y no esta dispuesto a modificar sus hábitos, es su decisión; pero no olvide que es su obligación proteger a sus hijos.
El daño solar sobre nuestra piel es acumulativo. Es perjudicial una exposición continua, pero también una exposición ocasional e intensa.
Cuidándonos un poquito, podremos disfrutar de los momentos de descanso y esparcimiento al  aire libre,  sin perjudicar nuestra salud.

La piel expuesta al sol disminuye su capacidad de regeneración. Se debilita y puede sufrir daños. Por ello, es recomendable el uso de protectores solares, antes, durante y después de la exposición solar.

Sol sí, pero con precaución.

Que el sol es fuente de vida, nadie tiene dudas. Sirve para fijar la vitamina D ypermite la retención del calcio. Es beneficioso para los chicos, las embarazadas, las mujeres menopáusicas Sin embargo, médicos y especialistas de todo el mundo, coinciden en que tomar sol en forma excesiva puede ocasionar serias lesiones en la piel como envejecimiento prematuro. El sol puede ser un amigo para verse más saludable, pero también, provoca arrugas, manchas en la piel, lunares y sus rayos ultravioletas, pueden causar cáncer de piel. Lo ideal, antes de exponerse al sol, es tomar recaudos y precauciones para asegurar un buen bronceado libre de daños posteriores:

  • Para que el bronceado sea duradero la exposición debe ser paulatina y progresiva.
  • Ingerir líquidos y frutas mientras se está expuesto al sol favorece la hidratación de la piel.
  • Cuando el cielo está nublado, los rayos llegan igual. Por lo tanto, es adecuado usar protección. La pantalla solar para piel normal debe ser factor 15 a 25. Una piel muy blanca necesita factor de 25 a 50.
  • Aún cuando la piel está bronceada sigue afectada por radiación UV.
  • Los protectores deben aplicarse cada 2 horas. Terminada la jornada usar gel post-solar que refresca y devuelve a la piel la humedad perdida.
  • Entre las 11 y las 15 hs. la penetración de rayos UVB es más alta y perjudicial: evitar el sol en esas horas y siempre utilizar pantallas y protectores acordes a cada tipo de piel.
  • Los bebés merecen un cuidado especial. Lo aconsejable es no exponerlos al sol hasta que cumplan 1 año. Si no hay alternativa, usar pantalla solar factor 45 como mínimo, remeras y gorros.

Distintas radiaciones solares llegan a la tierra: el 50 % de los rayos son infrarrojos (IR), el 8% son ultravioletas (UVA) y el 2% son ultravioletas B (UVB). Los ultravioleta, inciden en el bronceado y son los que provocan el envejecimiento. Estos rayos penetran en la dermis, que es donde nacen las células y los melanocitos (generadores de melanina, sustancia que da color a la piel).

Por su parte, los ultravioletas B, llegan a La primera capa de la epidermis y son más dañinos. Su efecto se hace visible luego de 5 horas de haberse expuesto a su radiación y muchas veces se traduce en un "golpe de calor". Con el uso de la pantalla solar se evita a los UV.
Sobre nieve, agua o arena, los rayos se reciben con mayor intensidad porque estas superficies reflejan la luz.

Los ojos

Cuando se arma el bolso de playa o de pileta, no debe olvidarse de incluir buenos anteojos de sol, adquiridos sólo en ópticas autorizadas. Este elemento, además de cumplir un rol estético, cumple una función preventiva para la vista. El sol también afecta a la vista. Puede causar lesiones en la retina, especialmente en la mácula. Cuando se está al sol, los rayos atraviesan los párpados. Si es necesario, usar paños o algodones mojados. Lo importante, es tener asesoramiento óptico y no dejarse llevar por modas o precios tentadores.
Todos pueden verse bronceados y saludables sin riesgos de quemaduras u otros daños por la exposición al sol. Sólo se tienen que tomar precauciones y no ponerse metas ni tiempos: Es imposible obtener un color caribeño en 15 días de vacaciones!
Lo más saludable será tomar sol de manera creciente, obteniendo un color parejo que podrá mantenerse durante todo el año, sin dañar el cuerpo.

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